04/04/2014 - Día 2 del juicio de Oscar Pistorius
Hoy es el segundo día que Oscar Pistorius se sienta en el banquillo de los acusados para defender su inocencia por el asesinato de su novia Reeva Steenkamp. Sin embargo, esta mañana el atleta sudafricano ha visto con sus propios ojos -en ocasiones empañados por las lágrimas- cómo los dos nuevos testigos llamados a declarar daban la misma versión de los hechos que Michelle Burger, la primera testigo del juicio: escucharon cuatro disparos entre las 2 y las 3 de la madrugada y también fuertes gritos.
Hoy es el segundo día que Oscar Pistorius se sienta en el banquillo de los acusados para defender su inocencia por el asesinato de su novia Reeva Steenkamp. Sin embargo, esta mañana el atleta sudafricano ha visto con sus propios ojos -en ocasiones empañados por las lágrimas- cómo los dos nuevos testigos llamados a declarar daban la misma versión de los hechos que Michelle Burger, la primera testigo del juicio: escucharon cuatro disparos entre las 2 y las 3 de la madrugada y también fuertes gritos.
"¿Quieren que les reproduzca lo que oí? BANG, BANG. Eso es lo mejor que puedo hacerlo", aseguró Estelle van der Merwe, otra vecina de Oscar Pistorius, tras afirmar que los fuertes gritos la despertaron a la 1:56 de la mañana y le obligaron a cubrir su cabeza con una almohada para tratar de conciliar el sueño.
Pero Van der Merwe todavía va más allá y concluye que la discusión entre Oscar Pistorius y Reeva Steenkaamp llegó a su clímax a las 3 de la madrugada, cuando de pronto escuchó atónita cuatro "ruidos" [disparos] y al cabo de un rato, un llanto desconsolado.
Una declaración que se corresponde también con la que realiza otro de los vecinos del atleta sudafricano, Charl Johnson.
"Me desperté de madrugada por los gritos de una mujer que sin duda estaba en problemas. Eran llamadas de socorro. Entonces, oí a un hombre gritar: '¡Ayuda! ¡Ayuda!'", confesó Charl Johnson.
Además de coincidir en el número de disparos que los tres testigos escucharon aquella noche de San Valentín y de los desgarradores gritos de una mujer, otro de los aspectos que ponen en relieve las declaraciones de dos de ellos -Johnson y Michelle Burger- es el intervalo de tiempo que sucede entre los gritos emitidos por Reeva y los disparos.
"Recuerdo que durante la sucesión de disparos escuché gritar de nuevo a la chica y también brevemente después del último disparo", afirmó Johnson después de que su vecina Michelle Burger asegurase que la voz de la modelo se apagó para siempre después de recibir el cuarto y definitivo tiro.
Imágenes:
Reuters
AFP





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