10/03/2014 - Día 6 del juicio contra Oscar Pistorius
Con las manos tapando sus oídos y un gesto de dolor constante en su rostro, Oscar Pistorius fue incapaz de soportar cada una de las palabras pronunciadas por el forense Gert Saayman sobre la autopsia de su novia Reeva Steenkamp. El atleta sudafricano se derrumbó y llegó a vomitar en varias ocasiones, teniendo incluso que parar el juicio una vez, al escuchar cómo había quedado el cuerpo de su pareja al recibir los fatales disparos que le costaron la vida.
El testimonio del forense Gert Saayman encargado de realizar la autopsia de Reeva fue tan gráfico que la jueza Thokozile Masipa prohibió a todos los medios de comunicación cubrir sus declaraciones tal y como se venía haciendo con normalidad -incluso con un canal de televisión propio- desde el inicio del juicio el pasado 3 de marzo en Pretoria (Sudáfrica).
Según el testimonio del forense, las balas disparadas por Oscar Pistorius a su novia eran expansivas y estaban diseñadas para causar el máximo daño posible a la víctima tal y como concluyó al analizar los daños ocasionados por los impactos en el cráneo de la fallecida.
"El resultado habitual que se obtiene con el uso de este tipo de bala es que se despliega como los pétalos de una flor. Están específicamente diseñadas con bordes afilados para causar el máximo daño posible", confesó Saayman.
De acuerdo con el análisis realizado por el forense, la muerte de Reeva se podría haber producido por cualquiera de los disparos que recibió en la cabeza, cadera y codo debido a la sangre que perdió, sumada a los fragmentos de bala, astillas de madera procedentes de la puerta del baño derribada por Pistorius y de sus propios huesos rotos. Pero si hay algo que tiene claro Saayman es que la bala que penetró en el lado derecho de su cabeza fracturó su cráneo, llegó al cerebro produciéndole la pérdida de conciencia y probablemente la muerte al momento.
"La víctima probablemente solo pudo respirar un par de veces después de recibir el impacto. Probablemente el disparo fue mortal casi al instante", reveló el forense añadiendo que, en caso de haber sobrevivido, el impacto que sufrió en el codo derecho le habría impedido su uso y el disparo que recibió en la cadera habría afectado a su equilibrio.
A estas gráficas declaraciones, Saayman añade una incongruencia en la versión ofrecida por Oscar Pistorius al analizar el tiempo que llevaba muerte Reeva Steenkamp. Según la versión del atleta sudafricano, la pareja se acostó a las 22h después de haber cenado y el tiroteo se produjo a las 3 de la mañana; mientras que al analizar el cuerpo de Reeva, el forense encontró restos de comida en su estómago que le hacen llegar a la conclusión que había cenado tan solo dos horas antes de su muerte.
Totalmente desconsolado al escuchar el testimonio del forense, Oscar Pistorius tuvo que ser arropado por sus hermanos para tratar de calmar su dolor y su llanto, después de que la jueza le preguntara al abogado Barry Roux si él podía hacer algo para ayudar a su defendido y continuar con el procedimiento judicial sin tener que parar la jornada por segunda vez.
"Señoría, él no se encuentra bien pero nunca se encontrará bien. Está teniendo dificultades y es muy sensible, no va a cambiar", apuntó el abogado Barry Roux, quien también se dirigió a su defendido para decirle que a pesar de su sufrimiento el juicio tenía que seguir su curso y no volverse a parar.
Imágenes:
SCMP
The Times






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