rr Derek Rabelo, surfeando en la oscuridad - Comunicación Nerea Pita

5/10/14

Derek Rabelo, surfeando en la oscuridad

01/10/2015 Reportaje de Nerea Pita publicado en la revista MARCA Plus


Guiándose únicamente por el ruido de las oplas y el tacto del agua, Derek Raelo ha conquistado la ola más peligrosa del mundo. Ciego de nacimiento debido a un glaucoma congénito, este brasileño ha hecho frentre a su nula visión sin renunciar a su verdadera pasión: el surf. 

Estaba predestinado a convertirse en una leyenda del surf incluso antes de nacer, cuando su padre le puso de nombre Derek en honor a Derek Ho, el primer hawaiano ganador del campeonato del mundo de surf. Pero con lo que no contaba su familia era con que el pequeño Rabelo naciera completamente ciego. Desoyendo por completo a su mujer y a los agoreros que le llamaban “loco”, su padre le regaló una tabla de ‘bodyboard’ con tan sólo dos años. A partir de ese momento, su vida quedaría irremediablemente unida al rugir de las olas. 

“El surf es mi vida, un don que Dios me ha dado. Con dos años ya me adentraba en el mar con mi padre, pero no fue hasta los 17 cuando cogí mi primera ola. Me puse de pie sobre la tabla y anduve diez metros”, asegura Derek Rabelo en exclusiva a MARCA Plus.

Comenzó entonces un exigente entrenamiento físico y mental junto a su mentor Fabio Maru con un claro objetivo: convertirse en un surfista profesional. El esfuerzo dio resultado. Ahora es capaz de cabalgar cualquier ola, incluso la más peligrosa del mundo (Pipeline en Hawái), con sólo dos ayudas: la de su guía y la de Dios.

“Un compañero-guía me dice en qué sentido tengo que remar para así poder coger la ola. Luego me pongo de pie solo y voy atravesándola. Logro surfear a través del sentido del oído, escuchando el ruido de las olas, y del tacto. Además, sé que Dios está allí conmigo. Soy cristiano y sigo los pasos de Jesús y de Dios. Ellos me guían”, explica.

Como dice en repetidas ocasiones: “Un campeón vive de la fe, no de la visión”. Es precisamente su devoción a Dios la que le permite asegurar, sin el más mínimo titubeo en sus labios, que no teme a la muerte y mucho menos si esta decidiera cruzarse en su camino dentro del agua.

“No tengo miedo a morir en el mar. Sólo tengo respeto. Lo que realmente siento cuando estoy surfeando es una increíble sensación de libertad”, sentencia.

Quizás es esa misma libertad que una arcaica sociedad pretende quitarle desde que vino al mundo un 25 de mayo de 1992 en Guarapari (Brasil), convirtiéndolo en víctima de crueles ataques discriminatorios.

“No me aceptaban en la mayoría de los colegios por ser ciego. Pero mi padre me preparó muy bien para superar esta cuestión. Él me enseñó que si en un sitio no me quieren, iré a otro en el que me recibirán con los brazos abiertos. Ahora estoy vacunado contra la discriminación. Siempre tuve una gran determinación para superar las adversidades”, afirma.

Ha sido su capacidad para hacer frente al devenir la que cautivó al fotógrafo brasileño Bruno Lemos. Juntos dieron a conocer la historia de Derek en un pequeño vídeo que generó una desorbitada repercusión en las redes sociales. Pronto, el productor y surfista Bryan Jennings le propondría cumplir el mayor reto de su vida en la cinta ‘Beyond Sight’: cabalgar la ola más letal del planeta, Pipeline.  



‘Beyond Sight’, una vida de película
No sólo los compañeros de Derek Rabelo han caído rendidos ante su historia, la industria cinematográfica también. ‘Beyond Sight’ es el documental que narra la vida del brasileño, producido por el surfero Bryan Jennings y el cineasta Bruno Lemos, bajo el amparo de la organización sin ánimo de lucro Walking On Water. La falta de financiación obligó a los precursores del proyecto a pedir donaciones en la conocida página web Kickstarter, llegando a recaudar un total de 89.075 dólares (67.800 euros), superando con creces los 77.777 que se necesitaban inicialmente para acometer el rodaje.
 

SURFEANDO LA OLA MÁS PELIGROSA DEL MUNDO

“Pipeline es ‘la ola’ por su intensidad, su brevedad y su peligrosidad al romper tan cerca de la costa. Para alguien como Derek es impensable surfear la ola más peligrosa del mundo. Muchos surfistas que pueden ver no se atreven a hacerlo, pero él lo logró siendo ciego. Es increíble”, confesó Kelly Slater en el documental ‘Beyond Sight’.
 

Localizada en la isla hawaiana de Oahu, Pipeline es calificada por los surfistas como la ola más letal del mundo. La violencia con la que rompe sobre las tres barreras de coral que tiene en su fondo ha causado la muerte de numerosos profesionales y amantes del surf. En condiciones óptimas, su altura media se sitúa entre los seis y nueve metros creando los tubos más perfectos del circuito ASP World Tour.

Lejos de presentar cualquier temor ante el riesgo inherente a Pipeline, Derek no dudó ni un instante en poner rumbo a Hawái para hacer su sueño realidad. Pero el camino hasta la isla no fue nada sencillo. El brasileño tuvo que vender objetos personales y pedir ayuda económica a sus más allegados para surfear “la ola” por excelencia.

“Tomé la decisión de ir a Hawái rápidamente, pero no tenía dinero ni pasaporte. Mi padre no tenía forma de costear el viaje debido a nuestras condiciones económicas, pero gracias a algunas ventas que realicé y a la ayuda de familiares, amigos y varias empresas, puse rumbo a la isla”, asegura Derek.

Una vez subido sobre su tabla, surcando el mar que baña la isla de Oahu, Derek Rabelo desplegó su destreza dejando boquiabiertos a profesionales de la talla de Laird Hamilton o Kelly Slater.
“Incluso teniendo una visión perfecta puedes morir en esa ola. Los ángeles tuvieron mucho trabajo el día que Derek surfeó Pipeline”, aseguró Hamilton durante el rodaje del filme.

El de Guarapari todavía recuerda, entre risas, lo sorprendido que se quedó el once veces campeón del mundo al apreciar cómo cabalgaba las olas: “Kelly Slater se quedó atónito con mi surf [risas]. Me dio muchos consejos y siempre que nos vemos, hablamos. Quedamos como amigos”.

La historia de Derek no sólo ha dejado sin palabras a sus compañeros, sino que con su hazaña pretende motivar e inspirar a nuevas generaciones. Para él no hay límites. Todo es posible.
“Las personas con deficiencias demostramos que la vida continúa. Tengo claro que no hay peor ciego que aquel que no quiere ver”, afirma Derek esbozando su perenne sonrisa.


El glaucoma congénito
Por el Dr. Javier Moreno Montañés (Director del dpto. de Oftalmología de la Clínica Universidad de Navarra

Es un daño en algunas estructuras del interior del ojo que se produce antes del nacimiento. Las principales consecuencias del glaucoma congénito son la subida de la tensión intraocular y el deterioro de las estructuras necesarias para el desarrollo de la visión.

Sin embargo, el paciente puede recuperar buena parte de la visión si es diagnosticado de forma correcta y precoz. Para ello necesitará someterse a un tratamiento quirúrgico que mejore esas estructuras dañadas. De hecho, tengo pacientes que ya han sido operados y gozan de una vida normal tanto a nivel deportivo como laboral.

En el supuesto de que no se pueda recuperar la visión, esta limitación es importante en la vida del paciente, sobre todo si es desde el nacimiento, ya que requiere una adaptación completa por su parte. En el caso de los niños son necesarios un colegio y educación especiales, así como instrumentos específicos para aprender a escribir, por ejemplo. Además de la presencia de un guía.

El caso de Derek Rabelo es muy bonito porque te muestra cómo hay personas ciegas que, en vez de quedarse paradas, buscan adaptarse con sus limitaciones lo mejor posible.

Yo les animo a que practiquen cualquier deporte, pero junto a un guía con el que tengan ‘feeling’. Si hay ganas por ambas partes y el guía quiere, se pueden hacer muchas cosas. Tienen que tratar de hacer una vida normal con el grado de visión que poseen.

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