17/03/2014 - Día 11 del juicio a Oscar Pistorius
La pasión de Oscar Pistorius por las armas y su temor a la entrada de intrusos a su casa son dos de los pilares sobre los que se ha sustentado el testimonio del vendedor de armas Sean Rens en el día de hoy -en el que ha vuelto también a los juzgados la madre de Reeva Steenkamp, June-, encargado de proporcionar a Oscar Pistorius un revólver en 2012 y también de entrenar con él en un campo de tiro donde conversaron acerca de los dos temas citados.
"Oscar Pistorius me dijo que era un amante y entusiasta de las armas. Quería un tipo específico de revólver y me pidió que lo consiguiera para él. Concretamente era una Smith & Wesson 500", apuntó el vendedor pocos minutos antes de reconocer el arma en una de las fotografías mostradas por la Fiscalía durante el juicio.
Aunque en las diversas instantáneas tomadas por la policía aparecen otras armas, Sean Rens reconoció que el atleta anuló un pedido que había realizado en el que figuraban cinco armas: un revólver Smith & Wesson del calibre 38, rifle de asalto Vector del calibre 223 y tres escopetas (Mossberg, Maverick y Winchester).
-"¿Fueron esas armas entregadas al acusado?", preguntó Gerrie Nel.
-"No. El pedido fue cancelado", contestó Sean Rens.
El atleta había solicitado la licencia de esas cinco armas al National Firearms Centre de Sudáfrica el 22 de enero de 2013, solo tres semanas antes del asesinato de Reeva Steenkamp con una Parabellum 9 mm (la única pistola para la que tenía licencia para uso en defensa propia). Sin embargo, las licencias que esperaba Oscar Pistorius fueron denegadas cuatro días después del fatídico 14 de febrero, según aseguraron varios miembros del citado organismo público a la agencia de noticias AP.
Además de vender armas, Sean Rens fue el encargado de realizar una evaluación a Oscar Pistorius para saber cómo reaccionaría el acusado en las diferentes situaciones imaginarias que se ponían de manifiesto en un específico cuestionario.
"Suponte que estás en una casa en una zona deshabitada, lejos de la policía y de los servicios de seguridad. De pronto, miras por la ventana y descubres que dos hombres extraños están saltando la valla de tu propiedad. Se dirigen a tu casa, pero tú no los conoces y tampoco esperas visita. En este caso, ¿está justificado el uso de armas contra ellos?", inquiría el cuestionario.
La respuesta de Pistorius fue 'no' en todos los supuestos salvo en uno: "Dos hombres armados con una pistola y un cuchillo entraban en su casa sin seguridad alguna". El atleta respondió en el examen: "Para justificar el uso de la fuerza el ataque debe ser contra ti, contra la persona y debe ser ilegal".
A pesar de que el vendedor de armas y el acusado no mantuvieron en ningún momento una relación estrecha de amistad, sí que charlaron sobre los incidentes que Pistorius había tenido debido a su obsesión con la seguridad.
"En una ocasión me contó que confundió el ruido de una lavadora con el de un intruso y fue en modo reconocimiento (o lo que se llama código rojo), es decir, con la pistola en la mano comprobando que no había nadie en la casa. Resulta que el ruido procedía de la lavadora", confesó el vendedor. Un incidente que el propio Pistorius explicó en su cuenta de Twitter el 27 de noviembre de 2012: "¡Nada como llegar a casa, escuchar la lavadora, pensar que hay un intruso e ir en modo reconocimiento hasta la despensa!", se puede leer en su tweet.
OSCAR PISTORIUS TENÍA BALAS SIN LICENCIA
Mientras una a una las fotografías del escenario del crimen se iban sucediendo en los monitores de la sala judicial, el segundo testigo -el policía y fotógrafo Bennie van Staden- analizaba cada una de las instantáneas tomadas con su Canon ILS en la casa del acusado el 14 de febrero. Sin embargo, una imagen captó la atención de los presentes: las balas del calibre 38 sin licencia que Oscar Pistorius guardaba en su caja fuerte.
El hecho de guardar en su caja fuerte 38 balas para las que no tenía licencia supondría para Oscar Pistorius un nuevo cargo al que enfrentarse. Además, el policía aseguró que su hermano Carl se llevó las citadas balas para posteriormente entregárselas al abogado Oldwadge.
Durante la inspección, la policía también se encontró con dos medicamentos acompañados de varias jeringuillas: 'Coenzyme compositum' y Testis compositum', utilizado para la recuperación muscular que puede ser tomado vía oral o inyectado y que también es vendido como un potenciador sexual debido a su capacidad de estimular la testosterona.
Sin embargo, la duda hace acto de presencia en el testimonio de Van Staden al admitir que los objetos del escenario del crimen fueron movidos, tal y como se puede apreciar en diversas fotografías y también con las declaraciones de otros testigos anteriormente.
"Le di la vuelta al bate y Botha tomó los teléfonos móviles del cuarto de baño", reconoció Van Staden, quien además de fotografiar la escena del crimen y a Reeva Steenkamp tras su asesinato, él mismo fue el encargado de tomar las instantáneas en el restaurante donde supuestamente Oscar Pistorius habría disparado un arma en presencia de varios amigos como Darren Fresco, quien testificó hace unos días.
LA SANGRE DE REEVA STEENKAMP
En los pantalones cortos que vestía el atleta, en sus prótesis con diversos rasguños, en un calcetín y también en su torso desnudo se podía ver la sangre de su novia Reeva Steenkamp. Las cuatro imágenes tomadas por Van Standen -hizo un total de nueve al atleta- se corresponden con tres secuencias de tiempo diferenciadas del 14 de febrero: 5:12h, 7:30h y 7:40h.
"El acusado estaba llorando. Muy conmovido. Tomé varias fotografías suyas y le pregunté si se había lavado las manos. Me dijo que sí", relató el policía al recordar el momento en el que se encontró fotografía a Oscar Pistorius en el garaje de su casa.
Imágenes:
Telegraph
Twitter








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