David Ferrer gana a
Berdych en por 6-2 6-3 7-5 y empata la final de Copa Davis. El número 1 de
la Armada despliega un impresionante juego que permite a España seguir soñando
con ganar la sexta ensaladera en el suelo de Praga. Ahora es el turno de Nico
Almagro ante Stepanek. El sueño todavía puede hacerse realidad.
No hay palabras suficientes para definir el espectacular
juego de David Ferrer. Estamos ante el
partido más perfecto del tenista español en toda su carrera. Con aplomo,
seguridad y confianza, Ferru salió a la pista del O2 convencido de que iba a
ganar y de que iba a darle a España el punto necesario para forzar un quinto
partido. David demostró por qué es el
líder del equipo español de Copa Davis.
Sus impresionantes
derechazos movieron a Berdych por toda la pista. Al checo, que disputaba su
tercer partido en tres días, esas bolas con ángulos abiertos le dolían. Como
también sufrió con cada subida a red del español, siempre precisas, medidas y
con puntos ganadores de volea que Ferrer no dejaba escapar. Berdych podía
contar con su mejor arma: el saque. Es consciente de que es muy difícil
restarle, aunque en Ferrer le rompió el servicio en varias ocasiones.
Un punto separa a España de ganar su sexta Copa Davis. Almagro tiene ante sí la mayor
responsabilidad de su carrera. Ante sí tiene a un experimentado Stepanek,
sabedor de la responsabilidad que tiene en sus espaldas, sabe que no puede
perder en casa una final de Copa Davis y menos contra España. Nico tiene que
hablar alto y claro en la pista, demostrar por qué es el número 2 de este
equipo español y devolverle a Corretja la confianza que ha depositado en él.
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