Marcel Granollers y Marc López pierden ante Stepanek y
Berdych por 3-6 7-5 7-5 6-3 y dejan la eliminatoria 2-1 a favor de los checos. David Ferrer tiene que ganar mañana a
Berdych para que España siga con vida en la final. Si lo consigue, Almagro debe
vencer a Stepanek para que la Armada española consiga su sexta Ensaladera.
Mucha esperanza había
puesta en el punto de dobles por parte de ambos equipos. España tenía a su
favor a los recientemente ganadores de la Copa de Maestros, Marcel Granollers y
Marc López. Ambos han demostrado una compenetración excepcional en sus
partidos, a pesar de llevar sólo un año jugando juntos. Al otro lado de la red
estaban los dos pesos fuertes de la República Checa. Stepanek y Berdych fueron
los elegidos para disputar un punto vital, a pesar de haber jugado ayer y de
tener que hacerlo mañana.
Los “maestros”
comenzaron el primer set con una soberbia clase de dominio tenístico. Los
colocados saques de Marcel, unidos a los magistrales golpes de Marc, auguraban
la victoria de la primera manga. Y así fue. Los checos, algo sorprendidos con el
6-3 en contra se dieron cuenta de que tenían que cambiar la estrategia.
Berdych aprovechó sus potentes saques abiertos a los que a
Marc le costaba llegar. Poco a poco, el
equipo español comenzó a caer en una espiral de desconfianza que dejó
huella en su impecable juego. Marc y Marcel tuvieron en sus raquetas la
posibilidad de forzar el tie break, pero Stepanek y Berdych hicieron muy bien
su labor para hacerse con el set, cerrar cuanto antes los puntos sin dejar ni
el mínimo resquicio de remontada posible.
Con un 7-5 a favor, el optimismo de los checos crecía al
mismo ritmo que se desvanecía la fe española. El bajón físico fue generalizado en el tercer set, pero en Granollers
había que sumar el mental. Ni la charla en el vestuario de Álex Corretja
mejoró el ánimo de Marcel. Si a esto le sumamos que el saque no es el fuerte de
Marc López, que Granollers no estaba hábil en la red y que los checos querían
cerrar cuanto antes los puntos, nos sale el siguiente resultado: tercer set
para la República Checa por 7-5.
Con un 2-1 en contra todavía quedaban dos sets para acercarse
un poco más a la Copa Davis. De nuevo, el
capitán Corretja se llevó a los “maestros” al vestuario. El mensaje era claro,
la remontada sí era posible. Agotando la última carta en la manga, los
españoles no pudieron con los checos en una pista muy rápida que favorece el
juego local.
Lejos del juego desplegado en el primer set, Marc y Marcel perdieron un punto esencial
ante Stepanek y Berdych. La República Checa consiguió el cuarto y
definitivo set por 6-3 y se puso por delante en el marcador global por 2-1.
Aunque la remontada no fue posible, el juego que desarrollaron los M&M’s
(como popularmente se conoce a Marcel y Marc) fue soberbio en el primer set.
Mañana, David Ferrer
tendrá en su raqueta el peso de una final. De él depende que España siga en
la Copa Davis o desaparezca por completo. Ante sí tendrá a Berdych, que suma
dos partidos seguidos, uno a cinco sets el viernes pasado frente a Nico Almagro
y el de hoy en dobles. La gran baza que tiene el equipo español es el cansancio
que pueden tener los jugadores checos por la cantidad de encuentros disputados,
ya que el capitán de la República Checa sólo ha apostado por Stepanek y
Berdych, dejando a Minar y a Rosol sin pisar la pista.
Si Ferrer vence a Berdych,
la Ensaladera se decidirá en un partido de vida o muerte entre Almagro y
Stepanek. Almagro perdió su primer encuentro en esta final, pero la
responsabilidad es totalmente distinta. Más presión para el murciano ante uno
de los líderes checos que se juegan la reputación de ganar la Copa Davis en casa.
Lo que tienen muy claro los checos es que no quieren ser los protagonistas de
un nuevo “marplatazo” como el que vivió en sus propias carnes el equipo
argentino en la final de 2008.
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