rr La red de dopaje de Johan Bruyneel - Comunicación Nerea Pita

13/10/12

La red de dopaje de Johan Bruyneel


David Zabriskie no podía estar más feliz. Con sólo 23 años entraba en el equipo de Lance Armstrong y dejaba atrás un pasado familiar turbio, marcado a fuego por el fallecimiento de su padre, adicto a las drogas. David se prometió a sí mismo que jamás caería en ese mundo y encontró en el ciclismo su particular refugio. Lo que no sabía Zabriskie es que el director de su nuevo equipo, Johan Bruyneel, y el doctor Luis García Del Moral se presentarían en su primera reunión en Girona con una inyección de EPO en sus manos. Tras administrarle la primera inyección de EPO, David se encerró en un cuarto y comenzó a llorar. El infierno del que pretendía alejarse estaba más cerca de lo que pensaba.


En aquella habitación David comenzó una nueva etapa, la del dopaje. No era el único. Jóvenes corredores como Tyler Hamilton, Levi Leipheimer o Christian Vande Velde cayeron en la red de Johan Bruyneel y comenzaron a inyectarse sustancias dopantes. 

Zabriskie estaba aterrado por las consecuencias que podían derivarse del uso de EPO en su salud y no paraba de hacerle preguntas al director del equipo: “¿Podrían tener hijos los ciclistas? ¿Podría causar cambios físicos?”. Bruyneel sentenció: “Todo el mundo lo hace”.  


Durante aquella reunión cerca de un café de Girona, David intentó encontrar apoyo en su compañero de habitación, Barry, pero no lo halló. Barry era un ciclista ya curtido que decidió usar EPO y reforzar así la opinión de Bruyneel respecto a que el uso de esta sustancia era necesario para tener éxito. Bruyneel era como un padre para Zabriskie y sentía que no podía decir ‘no’ al uso de sustancias dopantes.


Tom Danielson: “Bruyneel participaba en el programa de dopaje del equipo” 

Johan Bruyneel era un ciclista recién retirado cuando llegó al US Postal Service. Dejó la profesión en la temporada 1998 en el equipo español ONCE y, como se vislumbra en su libro We might as well win, sabía de qué iba aquello del dopaje.

“En 1998 tenía 34 años, recién retirado del ciclismo tras 12 años como profesional cuyos momentos culminantes –gané dos etapas del Tour de Francia y vestí una vez el maillot amarillo como líder de la carrera- surgieron de la astucia y de la táctica más que de mi pura capacidad física. Tenía la mente y el corazón de un campeón, pero no el motor. Lo mejor de mí es que a veces podía ganar a los mejores, pero la cruda realidad es que la victoria en el Tour de Francia estaba simplemente lejos de mis posibilidades físicas. Estaba viviendo un sueño. Lo sabía. Lo apreciaba. Pero era consciente de que no estaba dejando huella en este deporte de la forma en que lo había soñado de niño”.

Bruyneel aprendió cómo introducir a jóvenes en el uso de sustancias dopantes para aumentar su rendimiento. Se convirtió en un experto a la hora de convertir a los jóvenes corredores en veteranos consumidores. Uno de ellos fue Christian Vande Velde. 


A inicios del año 2000, Vande Velde habló con el doctor Del Moral. El ciclista estaba nervioso por embarcarse en el programa de dopaje que el doctor le había recomendado al director del US Postal Service. “Bruyneel me dijo que no me preocupase si me sentía mal al principio porque me sentiría bien al final” dice el propio Vande Velde.

Levi Leipheimer fue otro corredor perjudicado por los “consejos” de Bruyneel. Era claramente uno de los ciclistas preferidos de Johan, como figura en su libro We might as well win. En 2001, Bruyneel le enseñó a Leipheimer cómo usar EPO. Poco después de esta charla, Levi recibió la llamada del doctor Del Moral para explicarle cómo utilizar esta sustancia de forma que fuera indetectable. 


Las transfusiones del Tour de Francia 


El Tour de Francia era la competición para la que los ciclistas del US Postal Service se preparaban a conciencia. Como bien dijo Bruyneel en su libro: “el Tour siempre saca lo peor y lo mejor de la raza humana” [pág. 112 We Might As Well Win]. Desde luego, lo peor salió a la luz en el informe de la USADA publicado hace unos días. 

Antes del Tour, Johan acompañó a Lance Armstrong, Tyler Hamilton y Kevin en un vuelo privado a Valencia. Tan pronto llegaron al aeropuerto fueron trasladados al hotel. Junto a Bruyneel y a los tres ciclistas se encontraban los doctores Ferrari y Del Moral, así como el entrenador del equipo, Pepe Martí. En el hotel, Ferrari y Del Moral supervisaron la extracción de sangre, mientras que Martí y Del Moral inyectaron durante el Tour de Francia esa sangre extraída. 


Poco antes de coger ese vuelo, al final de la Dauphiné Libéré en junio de 2000, Johan Bruyneel le explicó a un joven Tyler Hamilton el proceso de la transfusión sanguínea. Los cambios en los controles de EPO precisaron un cambio en la forma de preparar el Tour por parte del equipo. Según Bruyneel, 500 cc de sangre deberían ser extraídos de cada corredor para ser inyectados de nuevo al mes siguiente durante el Tour de Francia. 

Esta nueva inyección de su propia sangre aumentaba la capacidad de transportar el oxígeno de los ciclistas y ayudaría, de forma parecida a la EPO, a mejorar su resistencia. Sin embargo, no existían test para detectar la transfusión sanguínea. Este método era tan indetectable como lo había sido el uso de EPO el año pasado


Además, el director del USPS poseía información privilegiada. Bruyneel avisaba al equipo de la posible presencia de técnicos antidoping. Sabía cuándo se producirían los controles y estaba en permanente contacto con Ferrari sobre los programas de dopaje. Johan no dejaba nada al azar. 

Estaba al tanto de los programas de transfusión sanguínea de sus ciclistas antes de los ‘major Tours’ y sabía cuándo necesitaban inyectarse EPO para regenerar su flujo sanguíneo después de una extracción de sangre

Por si esto fuera poco, supervisaba casi todos los detalles de los programas de dopaje en persona. Estaba presente cuando se realizaban las transfusiones sanguíneas e incluso proporcionaba drogas a los ciclistas, en ocasiones.


El método de Johan Bruyneel

Si algo obsesionó a Bruyneel desde su llegada al US Postal Service en 1999 eran los valores sanguíneos de sus ciclistas. Fue una de las primeras cosas que llamó la atención de los propios corredores. Siempre estaba al tanto del nivel de hematocritos de cada ciclista y era consciente del programa que el Doctor Ferrari había puesto en marcha con ciertos corredores. 


“Johan… estaba al tanto de mi nivel de hematocritos y parecía estar en comunicación con Pepe Martí y el Dr. Ferrari sobre mi dopaje y mi programa de entrenamiento. Cuando yo quería hablar con Johan, él me decía que Pepe ya lo había informado de mi programa” asegura el ciclista Tom Danielson.

“Johan estaba al tanto de cada aspecto del programa de dopaje y entrenamiento del equipo. Era muy controlador y nunca hice nada importante sin que lo supiera” confesó Tom Danielson a la Agencia Antidopaje estadounidense.

“[Bruyneel] Me invitaba a ir al laboratorio de Girona para realizar un análisis de sangre antes de cada carrera. Controlaba mis parámetros sanguíneos” prosigue Danielson.


Bruyneel quería ser informado sobre qué productos dopantes usaban sus ciclistas. Es algo que pone de manifiesto tanto Danielson como Levi Leipheimer: “Lo que preocupaba a Johan y al doctor Del Moral no era necesariamente que yo usase EPO, sino que no los advirtiera de mi uso porque podría haber dado positivo en un test antidoping y esto acarrearía problemas al equipo”. El doping no supervisado por el doctor del equipo  ponía al equipo en serio riesgo de dar positivo en un control.

Además de supervisar él mismo los programas de dopaje de cada ciclista contó con la ayuda del doctor Luis García Del Moral. Bruyneel reemplazó al doctor Pedro Celaya, médico del USPS en 1997 y 1998, por el doctor Luis García del Moral, que había prestado sus servicios para el equipo ONCE. “El Dr. Del Moral era más agresivo que Celaya a la hora de dar productos dopantes a los corredores” asegura Jonathan Vaughters. 


Armstrong se quejó en varias ocasiones a Vaughters de que Celaya era demasiado conservador a la hora de administrar productos dopantes. Y Armstrong también jugó un papel decisivo a la hora de traer a Johan Bruyneel al US Postal Service como nuevo director deportivo. El estadounidense le encontró un sustituto al entonces director del equipo, Jonny Weltz, con el cual tuvo enfrentamientos. 

El hombre que sirvió a Lance Armstrong como director deportivo durante nueve años es salpicado de lleno por el dopaje y fue parte activa en la difusión del doping en el US Postal / Discovery Channel, tal y como refleja el informe de la USADA. 


Fuente: 
Acusación formal de la USADA
Informe  USADA (a partir de la pág. 107)

Imágenes:


*Todos los datos y acusaciones que figuran en esta noticia son los ofrecidos por la USADA en su informe, no son opiniones personales. 

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