rr ¿Qué le pasa a Nadal? - Comunicación Nerea Pita

25/11/11

¿Qué le pasa a Nadal?

El número dos del mundo no está bien. No hace falta ser adivino o ser un experto del tenis porque a Rafa Nadal se le nota en la cara. Es de esas personas que con tan sólo mirarlo sabes que no está pasando por su mejor momento.

Ayer, ante Tsonga pudimos ver ese mismo rostro de preocupación, desesperado por no poder controlar la situación, y desmotivado. Sus gritos de “¡Vamos!” no resonaban en la pista, sino que ni se escuchaban. La cabeza de Nadal iba de lado a lado, diciendo “esto no va bien, no funciona”. Su desconcentración le llevó a cometer errores que muy pocas veces le hemos visto. Cantidad de golpes, que tenían que ser ganadores, chocaban contra la red y punto para Tsonga. Empezó a caer en un bucle de falta de fe en sí mismo. Las cosas no le estaban saliendo como él quería y comenzó la frustración.



En un par de ocasiones el español intentó ponerse en pie y luchar. Trató de volver a ser el Rafa de siempre, ese que saca fuerzas de nadie sabe dónde para ganar los partidos. Pero cuando parecía que comenzaba a remontar, Tsonga lo fulminaba. Y vuelta a empezar. El partido se acabó y Rafa se fue tan rápido de la pista como pudo. Está descontento.
Pero el problema de Rafa no es físico, no pierde los partidos porque su saque no sea de 210 km/h, por ejemplo. Porque Rafa nunca ha tenido un saque poderoso como otros tenistas del circuito y eso no le ha impedido ganar títulos ni ser el número uno del mundo. El problema de Rafa es psicológico. Y viene de atrás.

Desde hace tiempo sabemos que algo ha cambiado. El de Manacor ha perdido en esta temporada siete finales, seis de ellas contra el mismo hombre, Djokovic. Esto es inusual en el español, como también lo es que caiga en torneos como la Copa de Maestros. El serbio le tiene tomada la medida y Rafa lo sabe. Por mucho que él haga, ahí está Nole, para tirar por la borda todas sus ilusiones.




Hay que ponerse en la piel del balear. Tiene que ser duro ver cómo eres incapaz de ganarle a un tenista al que antes derrotabas con solvencia. Y más duro tiene que ser emplearse a fondo para ello y no lograr resultados. Eso mina la mente de cualquiera. Te hundes, piensas que no puedes salir de ahí y las dudas no dejan de sucederse en tu cabeza, una detrás de otra, taladrándote. Rafa es humano, como todos, y también se planteará cosas del tipo: “¿Por qué pierdo contra Nole si yo siempre le ganaba?” o “¿es que mi juego ya se está estancando y ahora es el momento de Djokovic?”. 


Supongo que una de las personas de las que se acordará es de Federer. No hace mucho, Roger se encontraba en una situación parecida a la de Nadal hoy. El suizo era incapaz de ganarle al de Manacor, que estaba imparable y vivía una etapa de pleno esplendor. Por más que lo intentaba no había manera y el suizo se frustró. Llegó un momento en el que no pudo más y toda esa desesperación afloró cuando perdió en el Abierto de Asutralia ante Nadal. Federer comenzó a llorar de impotencia, de rabia, al ver cómo no podía con Rafa. Muchos sentimientos se juntaron en esas lágrimas. Algunos de esos sentimientos son también los que se guarda Nadal para sí, los que únicamente podemos vislumbrar en su rostro. Esa seguridad, esa confianza en sí mismo parecen haberse esfumado de un plumazo con la irrupción de Djokovic. 



Nadal necesita ganar para recuperar ese terreno perdido, esa fe en sí mismo que lo caracteriza. Es uno de los mejores tenistas, de eso no hay duda, sólo necesita volver a creer en él, en su juego, olvidarse de Nole por completo. Sé que es muy fácil decir todo esto y más, cuando tú no eres la que se está jugando los partidos en una pista de tenis, pero es que estoy convencida de que Nadal puede volver a ser el que era, tiene una mente privilegiada capaz de concentrarse, automotivarse y diseccionar cada partido. Rafa es único y volverá a serlo. 

1 comentarios:

  1. Yo sinceramente creo que Nadal se ha visto totalmente sobrepasado. Nadal tiene el peor saque del top ten y de los50 primeros e incluso más. Djokovic es el mejor restador, es una auténtica pasada como resta ese hombre. No tiene fisuras. Sinceramente pienso que Nadal se ha visto sobrepasado y yo lo siento mucho pero no creo que vuelva a ganar ni la mitad de los torneos de antes. Ala ahí te kedan estas chorradillas. Un saludo xddd

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