Nicolas Anelka no ha soportado por más tiempo las críticas sobre su supuesto carácter racista y antisemita después de realizar la controvertida ‘quenelle’ el pasado mes de diciembre durante un partido contra el West Ham. El futbolista francés reconoce que fue un gesto vulgar, pero que en ningún momento su intención era atacar a la comunidad judía.
“Es un gesto ordinario, lo reconozco. Pero nunca tuvo una connotación religiosa por mi parte. No soy racista ni antisemita y la ‘quenelle’ fue una simple dedicación. Fue mal interpretada. No hay ninguna prueba de que será racista o antisemita. Jamás he tenido problemas con los judíos, ¿por qué iba a tenerlos?”, aseguró Anelka a la edición francesa del diario Metro.
El futbolista tiene claro que la sociedad vive en un constante estado de paranoia y de guerra, motivo por el que muchas personas considerasen su ‘quenelle’ como un gesto contra la comunidad judía en vez de una dedicación al cómico francés Dieudonne.
“Llega un momento en el que debemos de dejar de estar paranoicos y de creer que estamos en una guerra. Porque algunas personas hagan la ‘quenelle’ en frente de una sinagoga, entonces ¿el gesto se convierte en racista y antisemita en cualquier lugar y situación en el que se haga? Yo no tolero eso. Por esa regla de tres, ¿todos los curas, pedófilos y musulmanes son terroristas? Para mí sería basarse en el mismo principio. Si esto continua, la gente que dice que la ‘quenelle’ es racista pronto nos prohibirán comer hasta piñas”, criticó severamente el deportista, quien no ha dudado en afirmar que el cómico Dieudonne se ha llegado a convertir en un “hermano” para él desde que se produjo el revuelo ocasionado por su gesto.
“Dieudonne era mi amigo, pero ahora se ha convertido en mi hermano. Cuando el tribunal de la FA me preguntó si era mi amigo, dije que sí. Es un cómico, no un político. No es fácil apoyar a alguien que se ha convertido en el enemigo número 1”, sentenció.





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