Publicado en Quality Sport
“Tenía casi todas las cualidades para ser el próximo entrenador del Manchester United. De todos los que han trabajado a mi lado, él era el mejor. Simplemente brillante. Era un rottweiler”, puede leerse en la última biografía de Sir Alex Ferguson. El metafórico can del que habla el escocés con la nostalgia perdida de lo que pudo ser y no fue es Carlos Queiroz.

Aunque el Manchester United y Ferguson habían trazado el plan perfecto para continuar con el legado del técnico una vez anunciase su retirada, con lo que no contaba ninguna de las partes es que la Selección portuguesa cambiaría por completo el destino del de Mozambique, el del club inglés y el de David Moyes, quien por aquel entonces no tenía ni la más remota idea de que acabaría siendo partícipe de esta historia.
“Cuando abandoné el Manchester United en 2008, rechacé la oportunidad de suceder a Alex Ferguson. Llegó a estar firmado en un contrato. Pero jamás me arrepentiré de haber tomado esa decisión porque fui al primer Mundial organizado en África liderando a la selección de mi país”, explicó Carlos Queiroz a la publicación Record.
Aunque en 2008 el club tuvo que tachar el primer nombre de la lista de candidatos al banquillo red, no sería hasta 2013 cuando se verían en la tesitura de buscar incesantemente un nuevo técnico que sucediese a Alex Ferguson ante su decisión irrevocable de poner punto y final a su carrera deportiva.
“Joel Glazer [presidente ejecutivo del Manchester United] habló conmigo sobre la posibilidad de no retirarme, pero yo ya había tomado la decisión […] Entonces, el tema de la conversación cambió hacia quién podría reemplazarme. El acuerdo fue unánime: David Moyes era el elegido”, explica Ferguson en su último libro.
A pesar de la férrea unanimidad de los directivos del Manchester United, David Moyes tenía -y tiene- ante sí el mayor reto de su carrera: tomar las riendas de un equipo que continúa bajo la alargada sombra de Alex Ferguson. En su caso, se ha convertido en inevitable que las críticas por los malos resultados o por la nefasta política de fichajes vengan unidas a las temidas comparaciones con su predecesor. “Si Sir Alex Ferguson se hubiera quedado esta temporada…”, así comienzan todas las murmuraciones a modo de sepulcrales epitafios.
Pero los jugadores y el equipo técnico piden tiempo. Y por la palabra ‘tiempo’ no entienden ‘días’, sino meses de trabajo y de remodelación a cargo del nuevo escocés. Un mismo mensaje que en su momento lanzó el propio Alex Ferguson, sabedor que la tormenta que se avecinaba no amainaría en un corto periodo de tiempo.
“Quiero recordaros que hemos pasado malos momentos y que el club estuvo conmigo. Todo mi equipo estuvo conmigo. Los jugadores estuvieron conmigo. Así que ahora nuestro trabajo es estar junto a nuestro nuevo entrenador”, instó el escocés.
16/2/14
El 'rottweiler' de Alex Ferguson
13:56
Imagen:
Kicker.de
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