Rafa Nadal llega a la sala de prensa puntual. Con el móvil en la mano y la sudadera al hombro, toma asiento para hablar del Mutua Madrid Open, de sus sensaciones y de su nivel de juego. Sin embargo, y a pesar de que muchos lo ven como finalista del torneo tras su espectacular regreso a las pistas, Rafa se muestra muy cauto.
“Me siento competidor y espero poder luchar para poder estar en una buena posición para pelear en las rondas finales, pero no me veo ganador del Mutua”. Rafa sabe que el momento que vive es un sueño. Tras una lesión de siete meses, ha conseguido cuatro títulos en seis finales disputadas, siete contando con la de dobles en Viña del Mar. Sin embargo, es consciente de que no está en su punto más óptimo.
“No espero jugar mucho mejor después de tanto tiempo al no haber tenido la opción de competir ni de entrenar. Tanto en Montecarlo como en Barcelona mi juego es mejorable, pero aquí estamos, intentando mejorar y peleando para generar opciones de competir bien” dice el número cinco del ranking ATP.
Estar apartado durante siete meses de la alta competición deja huella. “Es muy complicado analizar en qué tanto por ciento estás porque uno no sabe ni cuándo está al 100%. Cada día es un día nuevo. Uno va haciendo lo que puede cada día intentando tener mejores sensaciones. Aunque creo que puedo jugar mejor de lo que lo he hecho, para mí es una gran sorpresa tener unos resultados tan positivos desde el comienzo y también día a día” asegura Nadal.
A pesar de ser el jugador con más títulos conseguidos en 2013, Rafa es consciente de su situación en la tabla: “Los jugadores que están por delante de mí, lo están porque han jugado mejor que yo. De hecho, yo no he jugado porque me he lesionado, ellos no. Bien por ellos por no haberse lesionado. El problema es mío”. Incluso respondió a las declaraciones de su tío respecto al estatus que debería de tener Rafa en arcilla: “No tengo por qué ser el número 1 o 2 en los torneos de tierra. Es una discusión mucho más profunda. El ranking marca los cabeza de series”.
Si algo le generó quebraderos de cabeza a Nadal el año pasado fue la pista azul del Mutua Madrid Open. Él y muchos otros tenistas se quejaron de la mala calidad de las pistas, que hacía prácticamente imposible el desarrollo de un buen juego. “O me traigo unas botas de fútbol o invito a Chuck Norris para que me explique cómo jugar en esta superficie” dijo Novak Djokovic. Nadal fue mucho más directo: “Si la pista no cambia, no vuelvo a Madrid”.
Este año, el Mutua Madrid Open ha desembolsado una gran cantidad de dinero para reconstruir las pistas y devolverles el característico color rojo de la arcilla. “Las pistas están fantásticas. Este año se ha conseguido que las pistas estén al más alto nivel, no pueden estar mejor. Hay que agradecer al torneo la inversión que ha hecho. La pista del año pasado no estaba preparada para competir a nivel profesional; aunque las de años anteriores tampoco eran buenas, eran mejores que la azul”.
La única dificultad añadida al Mutua Madrid Open es la altitud, pero Rafa es positivo. “Este año la pista está más cogida y hay menos botes malos, es menos complicado a la hora de correr. Es cierto que es una complicación para todos, aunque un poco más para los que estamos acostumbrados a jugar al nivel del mar; sin embargo, no puedo decir que no me vaya bien jugar en Madrid porque he ganado una final y he perdido dos. La altura que pueda haber se compensa por el apoyo de toda la gente”.
Sin embargo, no echará la culpa a la altitud si pierde contra jugadores como Djokovic o Federer. “No es un tema de altura, sino de jugar al máximo nivel. Cuando juegas contra los mejores o es un partido en el que estás perfecto o tienes las de perder. Son partidos de máxima dificultad”.
La vuelta a casa
Madrid es un torneo que gusta a los jugadores por la afición y por el ambiente que lo rodea, pero los que más lo disfrutan son los tenistas españoles como Nadal. “Para mí jugar en casa siempre es motivo de alegría. Me gusta la sensación de estar frente a mi gente y cuantos más partidos gane, más podré estar cerca de la afición. Son emociones complicadas de olvidar. Simplemente, gracias a toda la gente que viene” dice el de Manacor. Sin embargo, esta emoción no es sinónimo de presión. “No siento más presión por jugar en casa que en cualquier otro torneo. La exigencia, en mi caso, es máxima juegue donde juegue”.
Rafa Nadal aprovechó la rueda de prensa para acordarse de Brad Drewett, el presidente de la ATP recientemente fallecido. “Era una persona realmente querida dentro de nuestro circuito y es un momento triste para todos nosotros. Esto es la desgracia de este mundo. Lo único que se puede hacer es darle las gracias por todo lo que ha hecho por nuestro deporte y mandar todo mi apoyo a mi familia y a sus personas más cercanas” culminó Rafa Nadal.
Imagen:
Nerea Pita







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