“Hay mucho de mí en cada una de mis colecciones, en todas hay un reflejo de mis preocupaciones e inquietudes personales” afirma la diseñadora, quien una vez más logra sorprender con una visión distinta e innovadora sobre su concepto de la moda, mostrando la vida en pleno movimiento gracias a estas fotografías de nuestro interior que consiguen jugar con la contraposición entre descomposición y regeneración.

Recrea así un ambiente profundo, que en ocasiones puede resultar demasiado recargado en cuanto a los estampados superpuestos y al uso de colores como el “bilis lima” (nombre con el que ella misma define a este tono amarillento/verdoso) o sangre roja. Si unimos esto último al aspecto que lucían los modelos, todos de tez pálida y huesos marcadísimos, el resultado puede llegar a ser hasta vampírico, como muchas de las asistentes confesaron a la salida del desfile.
Sin embargo, la colección de Ana Locking para la próxima primavera-verano también tuvo espacio para los encajes y las transparencias, que dejaban ver perfectamente los tangas rojos y negros que lucían las modelos. Elementos provocativos y eróticos que se ceñían al cuerpo como una segunda piel, en ocasiones con espaldas descubiertas y sujetos con correas de cuero.

Se esperaba mucho de la colección de esta diseñadora, prueba de ello era la afluencia de público y también de gente conocida como Raquel Sánchez Silva, Lluvia Rojo, la modelo María Reyes o la siempre perenne en la Cibeles Madrid Fashion Week, Carmen Lomana. Sin embargo, he de confesar que a mí me costaba imaginar a Lomana luciendo alguno de los diseños de Ana Locking, como un vestido de encaje rojo, aunque no tanto a la presentadora Raquel Sánchez Silva, que aplaudía al final del desfile como la que más.
Sin duda alguna, dejando a un lado la sangre de los estampados y el nuevo color “bilis lima”, uno de los detalles que más llamó mi atención fueron los zapatos, simplemente ¡espectaculares!





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