rr Boris Becker: “Djokovic y Nadal se necesitan mutuamente" - Comunicación Nerea Pita

30/5/15

Boris Becker: “Djokovic y Nadal se necesitan mutuamente"

2015 Entrevista de Nerea Pita publicada en MARCA Plus - 

El sobrenombre de “leyenda del tenis” parece no pesar sobre sus hombros. Después de llenar las estanterías con sus seis títulos de Grand Slam, ahora pisa las pistas como el entrenador de Novak Djokovic. Boris Becker habla sin reparos de cómo es el serbio en las distancias cortas, de la pugna que mantiene con Nadal y también de cómo ha evolucionado el tenis a lo largo de estos años. Nadie mejor que él para analizar los entresijos del mundo de la raqueta.



Boris Becker entrevista MARCA Plus


LLEGANDO A LA CIMA


El jugador más joven de la historia en conquistar Wimbledon, seis títulos de Grand Slam, medalla de oro olímpica… Viéndolo ahora, con el paso del tiempo, ¿qué piensa de todo lo que ha logrado?
Me siento orgulloso. Cuanto más mayor me hago, más aprecio lo que he hecho. Cuando estás en medio de la batalla, jugando y luchando por el número uno, a veces no lo aprecias. Aunque normalmente sí. Pero conforme te haces mayor y sobre todo ahora, estando de vuelta en el circuito como entrenador de un gran jugador, a veces tocas sus hombros y dices: “¡Joder! ¡Qué difícil es ganar un Grand Slam!”. Muchas cosas pueden ir mal. 

¿Imaginaba que iba a tener una carrera tan exitosa?
No. Cuando eres un niño comienzas a soñar con eso. De aquella mi héroe era Björn Borg. Ganó Wimbledon cinco veces, era el único torneo de tenis que veíamos en la televisión alemana, así que naturalmente se convirtió en mi héroe. Cuando juegas torneos júnior, piensas: “Un día quiero ser como Borg”. Pero en realidad no piensas que eso vaya a ocurrir.

Pero ocurrió y con 17 años ganó Wimbledon. ¿Qué fue lo primero que pasó por su cabeza?
No tuve mucho tiempo para pensar porque estaba invadido por las emociones. Mi familia, mis padres y mi hermana estaban allí, también mi entrenador junto a todo mi equipo e incluso el presidente de Alemania estaba en el palco real, rodeado de importantes personalidades. La presentación llevó tiempo y después vino el recibimiento al campeón por la noche. Realmente no tuve mucho tiempo para pensar. 

¿Cómo cambió su vida tras alzarse con un Grand Slam?
Yo lo llamo mi segundo cumpleaños. Antes del 7 de julio de 1985 era un tenista alemán totalmente desconocido. De la noche a la mañana me convertí en un fenómeno del tenis y eso ha cambiado por completo mi vida hasta el día de hoy. 

¿Le resultó difícil gestionar ese éxito y mantener los pies en la tierra?
Provengo de una familia muy sólida con unos buenos valores y el hecho de ser campeón de Wimbledon a los 17 años no impresionó mucho ni a mis padres ni a mi hermana. En aquel momento no fue difícil [mantener los pies en la tierra] debido a la educación que me inculcaron. Cuando pienso en que soy una superestrella, cuando esa idea ronda mi cabeza, no lo hace durante mucho tiempo porque la competición te devuelve a la realidad. Tus rivales quieren vencerte ahora que eres el campeón de Wimbledon. Nunca he sido demasiado arrogante o altivo en la pista. 

Roland Garros se le resistió, ¿por qué?
Obviamente ganar cualquier Grand Slam es especial, pero reconozco que no haber conseguido Roland Garros es algo con lo que tengo que lidiar y lo acepto. Lo intenté, pero no fui lo suficientemente bueno. Afortunadamente, Wimbledon vino justo después, por lo que no tuve mucho tiempo para estar triste, decepcionado o cabreado. Sabes que la próxima semana tienes que estar sobre hierba, en Queen’s, así que no tienes mucho tiempo para estar triste. Por otro lado, gané otros títulos de Grand Slam. En el tenis siempre tienes que permanecer hambriento si quieres ganar. 

Siempre dijo que usted era un tenista diferente al resto no sólo por su juego, sino por su forma de pensar. ¿Qué le hacía diferente?
No era un tenista con un gran juego de pies o con buenas habilidades técnicas. Mejoré con los años. Mi espalda era muy débil y eso me hacía ser bastante lento, pero era un buen estratega y sabía trazar buenas estrategias contra mis rivales, por eso mis partidos duraban tanto, porque tenía que encontrar la manera de batirlos y, obviamente, eso no ocurría en el primer set. Eso es lo que me hacía diferente al resto. Pensaba mucho, mientras que muchos tenistas jugaban por instinto. Yo también he jugado así, por supuesto, pero sólo cuando me sentía bien. El problema es que en muchos partidos no te sientes tan bien como para hacerlo, así que usaba mi cerebro más que otros jugadores.  

¿Qué precio tuvo que pagar por ser uno de los mejores tenistas de todos los tiempos?
Físicamente, mi cuerpo no ha vuelto a ser el mismo. Tengo caderas nuevas, un tobillo nuevo… He pagado un precio muy alto por jugar de la forma en la que lo hacía y también durante tanto tiempo. De hecho, he pagado también el precio de que todo el mundo en Alemania y mucha gente en el resto del mundo piensen que me conocen muy bien. Eso tiene su lado bueno y su lado malo. El bueno es que tengo ventajas cuando quiero reservar mesa en un restaurante o plaza en un avión. Lo malo es que todo el mundo cree que puede dar una opinión sobre mí sin tan siquiera conocerme. 

¿Cómo de difícil fue decir adiós a las pistas?
Naturalmente fue muy duro. Lo es para cualquier atleta porque no sabes qué vas a hacer después. ¿Qué viene ahora? Pero no fue difícil porque en aquel momento me sentí preparado para dar ese paso. Sí que hubiera sido más difícil para mí con 25 o 26 años, cuando estaba en mi mejor momento y había jugadores tan buenos. Fue sorprendente jugar hasta los 32 años a un nivel tan alto. Cuando anuncié, seis meses antes de disputar Wimbledon, que aquel iba a ser mi último torneo, tuve una sensación de alivio: “Bufff… ¡Lo he hecho! ¡He cruzado la línea de meta”. Los momentos de alegría y los logros siempre han sido más importantes para mí que la tristeza o la frustración. 

Ha estado en televisión como comentarista, ahora entrenando a Novak Djokovic… ¿Cómo imagina su futuro?
Cuando tienes 32 años [edad con la que se retiró] todavía eres un hombre joven para otros puestos de trabajo, así que he tenido diferentes negocios que nada tenían que ver con el tenis ni con el deporte en general. Estuve ligado a la televisión, quizá me hayas oído o visto antes [risas] y ahora estoy de vuelta en las pistas como entrenador. Siempre estoy ocupado y eso me encanta. Ha sido siempre así desde hace más de diez años.

De una forma u otra, siempre ha permanecido ligado al tenis. ¿Qué significa para usted?
Además de mi familia, es el amor más grande que he tenido. Es algo que realmente me gusta, en lo que creo que soy bueno y soy muy feliz pudiendo estar metido de lleno en el circuito desempeñando un buen papel.

Boris Becker and Novak Djokovic



LA ERA DE DJOKOVIC, NADAL Y FEDERER

¿Cómo ha evolucionado el tenis desde que era jugador profesional?
Creo que se ha profesionalizado, se ha vuelto más científico. Hoy en día todo el mundo entrena científicamente. Novak lo hace, estoy seguro de que Rafael y Roger también. Me gusta pensar que, quizás en mi generación, nos divertíamos más porque cada partido era importante y la competición estaba más abierta, era más amplia. Pero hoy en día nadie puede irrumpir en el ‘top’, en el que están los tres mejores jugadores. Durante los últimos tres o cuatro años, incluso más, fue imposible. Andy Murray estuvo ahí un tiempo, pero el resto estaban muy lejos. Por el momento es imposible. Pero Federer será mayor, Rafa también y Novak.

Dijo de Rafael Nadal que hacía posible lo imposible. 
A mi familia y a mí nos gusta. Siento una profunda admiración hacia él. Le conocí cuando era un chico de 15 o 16 años; su tío Toni me lo presentó en Manacor. He estado siguiendo su carrera desde hace mucho tiempo. Tiene un éxito increíble con un juego muy difícil y muy físico y eso es algo que todavía me resulta difícil de entender, es decir, cuánto esfuerzo, tiempo y energía pone en cada partido. Y eso que está jugando cientos de encuentros. Es increíble. Mi admiración por él crece cada año y todavía puede seguir haciéndolo.

Tras un 2014 complicado, muchos pensaron que Nadal no podría volver a las pistas a su mismo nivel. ¿Veremos a un Rafa más fuerte que nunca?
Eso espero. Pienso que el tenis necesita a Nadal. Novak le necesita y Roger también, aunque quizá un poco menos [risas]. Es un modelo a seguir, un gran embajador y muy popular en todo el mundo. Sí, nos dolió perder la final de Roland Garros contra él, pero Rafael fue mejor ese día. Cuando Nadal está en su mejor forma y Novak también, ahí es cuando vemos los mejores partidos. Por eso jugamos a este deporte, para ver partidos como esos. 

¿Se necesitan Rafa y Novak?
Sí. Se impulsan mutuamente. Tienen la misma edad, los dos son duros competidores…

¿Estamos viendo la mejor versión de ambos?
Pienso que sí. Cuando uno se pone por delante, el otro quiere superarle y así constantemente. Durante muchos años se han estado impulsando mutuamente. Se necesitan. Roger, obviamente, es parte de esto. Han alcanzado nuevos máximos gracias a este empuje continuo. 

¿Cuánto tiempo podrá mantener Nadal su estado de forma para continuar desarrollando un juego basado tanto en el físico?
Es una pregunta complicada porque sólo él sabe qué es lo que tiene que hacer para estar en su mejor estado de forma. Personalmente, creo que tiene que seleccionar los torneos a los que va a acudir este año. No puede jugar más de lo que lo hace, es mi opinión. Su principal objetivo siempre es Roland Garros y a partir de ahí, tiene que encontrar otras metas. Pero no puede jugar más de lo que lo hizo en el pasado debido a las lesiones, no creo que su cuerpo lo aguante. 

Roger Federer hizo una sensacional temporada el año pasado. ¿Le sorprendió?
Sí y no. Me sorprendió porque el año pasado él tenía 32 años, una vida familiar, había ganado ya 17 títulos de Grand Slam y Dios sabe qué más… ¡Lo tiene todo! ¿Dónde encuentra la motivación? Por lo tanto, me sorprendió verlo tan bien. No pensé que fuera a retirarse. Por otro lado, no me sorprendió porque si él realmente no amara el tenis y la competición, en primer lugar no habría ganado tanto una y otra vez. Cuando jugó contra Novak, fue uno de sus mejores partidos. Pienso que aquella final de Wimbledon fue el mejor encuentro del año pasado. Sí, Novak ganó, pero si ves otras finales de Grand Slam, no han sido tan buenas, incluso la de Roland Garros. Necesitó cinco sets, pero Roger y Novak dieron lo mejor de sí. Es lo mismo con Rafael… Rafael y Novak. Espero que juegue lo máximo posible, aunque no tan bien porque perdimos contra él en tres ocasiones el año pasado [risas]. Pero viéndolo ahora, es parte de la emoción.

Antes de ser el entrenador de Novak, confesó en una entrevista que Roger era su jugador favorito. ¿Qué cualidades tiene el suizo que le hacen único?
No, mi jugador favorito obviamente es Novak, pero alabo a Roger muchísimo porque tiene un juego maravilloso. Cuando los niños quieren aprender a jugar al tenis, quieren ser un tenista completo: ser capaces de servir, volear, mantenerse atrás, deslizarse, bajar la bola, ser flexibles, correr… Y pienso que Roger lo tiene todo. Rafael y Novak todavía tienen que trabajar ciertos elementos del servicio y de la volea. Roger es el tenista más completo que existe. 

¿Cómo surgió la oportunidad de entrenar a Djokovic?
Él me llamó. Fui tanteado antes por varios jugadores no tan buenos como Novak; sin embargo, yo era feliz comentando en televisión y no teniendo que trabajar semana tras semana. El mismo día que Novak perdió el número uno contra Rafa en China, me llamó. Su agente me llamó y me dijo: “Boris, escucha, ¿te imaginas siendo el entrenador de Nole?”. Le contesté: “Gracias por las flores, es un gran honor que hayas pensado en mí, pero sinceramente, no lo sé”. La respuesta rápida fue: “Pienso que tengo un par de cosas que podrían hacerle mejorar, pero tengo que reunirme con él durante dos días. Quiero hablar con él, saber cuánto lo desea y lo quiere realmente”. Entonces nos reunimos en Montecarlo. Tuvimos una gran conversación, vi cómo entrenaba, hablé con su equipo, tiene un grupo de gente muy importante a su alrededor, y durante el transcurso de ocho semanas comencé a hablar de tenis con él, con Vajda y con todo su equipo sobre las cosas que yo creía que tenía que hacer él en la pista. A la vez, yo estaba de comentarista en la televisión y me resultó muy difícil ser neutral en algunas ocasiones. Me sugirió que me sentara a su lado en el banquillo y le dije: “Déjame terminar primero mi trabajo en la televisión, pero después puedes hacerlo”. 

¿Se imagina entrenando a Nole por mucho tiempo?
Soy una persona muy leal. Si Novak juega como a mí me gusta, con emoción y deseo de ganar... También pienso que Novak todavía tiene un largo camino por recorrer. Tiene 27 años, se ha convertido en padre y esposo, puedes ver que eso le ha hecho mejor. Se encuentra en un gran estado físico y emocional y me gustaría estar con él el máximo tiempo que sea posible.

Djokovic dijo que usted es la razón por la que hizo una gran temporada en 2014. ¿Qué siente al oír eso?
Orgullo. Pero sé que si Novak no se mete en la pelea de lleno, no va a ganar y ahí está la cuestión. Si él realmente quiere vencer, lo que le digo es que no lo va a conseguir. Estoy con Vajda, es una parte muy importante para mí porque nadie del mundo del tenis conoce mejor a Nole que él. Es como su hermano. Hablábamos antes de cada encuentro el año pasado. A veces él está con nosotros, otras veces lo llamo. Pero antes de cada partido, siempre hablamos más o menos una hora sobre el próximo oponente. Sin su ayuda no podría hacer mi trabajo. Él tiene un gran equipo a su alrededor con roles importantes. Pienso que con este grupo, Novak puede llegar muy lejos. 

¿Cómo es entrenar a Djokovic?
No es fácil [risas]. Es un chico muy sensible, incluso un poco más que yo. Tiene sus altos y sus bajos. Cuando está arriba, es perfecto; es increíble cómo entrena. Pero cuando está abajo, no es perfecto y  tienes que salir un poco de esa dinámica. Yo era muy parecido a él. Lo más importante es que ama entrenar y competir. Diría que juega demasiado a veces. Cuando voy, le digo: “Tómate un tiempo de descanso, ve películas, no juegues al tenis, ¡sólo desconecta!”. Está muy concentrado y por eso es tan bueno. Entonces es fácil trabajar con un jugador así.

¿Cuáles son los objetivos que se marcan para la presente temporada?
Es muy fácil decirlo, pero permanecer en el número uno es muy muy difícil. Muchas cosas tienen que estar en su sitio para que puedas ganar un Grand Slam o más. Si nos sentamos aquí de nuevo dentro de un año y él ha ganado otro Grand Slam, esperemos que Roland Garros esta vez, y ser número uno, entonces habrá sido una temporada perfecta. Pero es difícil, Rafa está esperando, Roger también... y jóvenes tenistas como Nishikori, Dimitrov o Raonic. Hay un par de jugadores que están mejorando año tras año, por lo que es muy difícil ser el número uno, pero todavía es más complicado permanecer en el número uno. 

¿Cómo se han estado preparando para lograr esas metas?
¡Trabajando muy duro! Esa es la única manera. No hay secretos. Es el trabajo duro, mucho tiempo en la pista practicando y encontrando el calendario idóneo. Estos chicos tienen una agenda muy apretada con obligaciones comerciales, apariciones en televisión, pasando tiempo con sus familias... Siempre tienes que encontrar cuál es tu prioridad, creo que ahí está la clave.

¿La mejor versión de Djokovic todavía está por llegar?
Creo que mejorará, todavía hay un gran margen de mejora. Tiene una buena regularidad y eso es importante. Su nivel nunca ha decaído, pero es cierto que hubo varios partidos el año pasado que no fueron buenos, todo el mundo lo sabe. Sin embargo, también hubo otros encuentros increíbles. Así que estaría bien tener partidos buenos más a menudo que los malos [risas]. Tiene 27 años, todavía está mejorando. Pienso que hasta los 30 mejorará y habrá buenas noticias.

¿Cuáles son las cualidades que necesita mejorar?
No voy a decirte muchos secretos respecto a lo que estamos trabajando [risas]. Él mismo está viendo lo que le ocurre a su oponente cuando está comprometido a jugar de la manera correcta. Con la estrategia adecuada es muy difícil ganarle, pero tiene que salir de él. Verdaderamente necesita estar convencido de que está jugando de la manera correcta.

Toni Nadal habló de que una nueva generación de tenistas como Cilic o Dimitrov está emergiendo. ¿Piensa que la dominación de Djokovic, Nadal y Federer podría llegar a su fin pronto?
Si eso ocurre, sería algo natural. Pero no creo que sea pronto. Hablamos con Novak sobre la increíble actuación de Roger, no sé si será capaz de repetirlo, y también de Rafa, de su regreso después de la lesión. Has mencionado a Cilic y Dimitrov, pero me gustaría citar a Nishikori y a Raonic, sería un jugador al que no nos gustaría enfrentarnos si tiene un buen día con su servicio. Por lo tanto, hay un grupo de jugadores que están llamando a la puerta, pero pienso que esa puerta todavía está cerrada. Se están acercando, naturalmente, pero los tres tenistas que están en el ‘top’ del ‘ranking’ todavía están un poco mejor que el resto.

Boris Becker and Roger Federer



SU LADO MÁS ÍNTIMO


Defínase con tres palabras: Orgulloso hombre de familia, fanático del deporte –no sólo tenis- y de fuerte carácter.
Un sueño por cumplir: Me hubiese gustado jugar la final del Mundial de 2014 entre Alemania y Argentina, pero ¡no me seleccionaron! [Risas]
¿Qué le enfada? Varias cosas, como la deslealtad. 
¿Cuál fue su mejor momento? He sido bendecido con varios, como el nacimiento de mis hijos, ganar Wimbledon, ser número uno, ganar la Copa Davis para mi país y actualmente, ser feliz donde estoy a mis 47 años de vida. 
¿Y su momento más difícil? No ser número uno, no ganar Roland Garros… Pero he ganado más de los que he perdido, eso es lo bueno. 
El partido de su vida: Buf… [risas]. Siempre he dicho que para jugar la final de Wimbledon tienes que haber ganado antes la primera ronda y también los cuartos de final. A veces es difícil porque eres el favorito y tienes que hacer un gran torneo para estar en la final. No podría nombrar sólo un partido. 
Pete Sampras: Fue mi última rivalidad. Recuerdo que le gasté una broma cuando perdí contra él en los cuartos de final de Wimbledon en 1997. Estábamos en la pista y le dije: “Te estoy dando oficialmente las llaves de la que era mi casa, ahora es la tuya”. Tuvimos una buena rivalidad, le vencí en un par de ocasiones, pero es el mejor tenista contra el que he jugado.

Boris Becker


EL MEJOR TENISTA DE LA HISTORIA SEGÚN BECKER ES...

“Es imposible contestar a esa pregunta. Novak y yo hemos discutido sobre esto a veces. Pienso que es injusto para los tenistas de la década de los 60, quiero decir, ¿quién puede decir que Laver no era lo suficientemente bueno? Borg ganó Wimbledon cinco veces y seis Roland Garros. Es un estilo de tenis diferente. Es muy difícil decir quién es el mejor. El más exitoso es Roger, pero Jimmy Connors ganó 109 torneos, estuvo en las semifinales del US Open a los 39 años. ¡También está McEnroe! Pero, ¿quién es el mejor? Es una buena pregunta porque no se puede llegar a un acuerdo. Puedes decir este o el otro pero, por ejemplo, ¿quién hubiese ganado en hierba con la misma raqueta: Sampras o Federer? Quiero alabar a los tres chicos porque en los últimos diez años han elevado el tenis a otro nivel. Somos más populares que nunca a nivel mundial y hay tres personalidades diferentes que llegan a millones y millones de personas. Desde luego son más populares de lo que lo éramos nosotros en nuestra época. Las redes sociales también ayudan a estar más en el foco de la noticia. En mi opinión, han elevado el tenis a un nivel al que nunca ha estado”.


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